Qué hacer si el aire acondicionado pierde gas

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aire acondicionado pierde gas
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Que el aire acondicionado pierde gas es una de esas averías que al principio solo notas que el equipo enfría menos, que tarda más en alcanzar la temperatura o que la factura de la luz sube sin explicación.

Aclarar que el gas del aire acondicionado no se gasta con el uso normal, un equipo bien instalado y en buen estado no debería perder refrigerante. Si falta gas, casi siempre hay una fuga en algún punto del circuito deteriorado, como una conexión, tubería, válvula o soldadura. Veamos cómo solucionarlo.

Cómo saber si el aire acondicionado pierde gas

Falta de refrigeración

El síntoma más común cuando el aire acondicionado pierde gas es que deja de enfriar correctamente, es decir, que el ventilador seguirá funcionando y el mando responderá sin problema, pero el aire que sale no está tan frío como debería. También puede ocurrir que la unidad interior expulse aire a temperatura ambiente o ligeramente fresco, pero sin fuerza suficiente para climatizar la estancia.

Esto sucede porque el refrigerante es el encargado de absorber el calor del interior y expulsarlo hacia el exterior, así que si el nivel de gas es insuficiente, el sistema no puede realizar bien ese intercambio térmico. Si has limpiado filtros y revisado la configuración y el problema continua, lo mejor será que pidas una revisión técnica.

Congelamiento

aire acondicionado con congelamiento

Puede aparecer hielo en la unidad interior, en las tuberías, en las conexiones o incluso en partes del evaporador. Aunque pueda parecer contradictorio, que el aire acondicionado se congele no significa que esté enfriando bien, de hecho, suele indicar que algo no está funcionando correctamente.

Cuando falta gas, la presión del circuito puede bajar y provocar que algunas zonas trabajen a temperaturas demasiado bajas, lo que favorece la formación de hielo. También puede influir la falta de flujo de aire, por ejemplo si los filtros están sucios, pero una pérdida de refrigerante es una de las causas que conviene descartar.

Si ves hielo apaga el equipo y deja que se descongele de forma natural y, una vez descongelado, revisa los filtros, el caudal del aire, y el nivel de refrigerante.

Manchas de aceite

Si tu aire acondicionado pierde gas esto es una pista muy buena. Muchas veces, el refrigerante circula por el sistema acompañado de aceite lubricante, así que si hay una fuga puede salir gas y también pequeñas cantidades de aceite, dejando marcas visibles en las conexiones, tuberías o zonas cercanas al compresor.

Tendrán un aspecto grasiento, pero no tienen por qué ser grandes o llamativas, a veces solo se ve una zona más oscura, pegajosa con polvo adherido.

Es importante no limpiar la mancha antes de la revisión porque puede ser de utilidad para el diagnóstico, y tampoco conviene apretar tuercas o manipular conexiones sin herramientas adecuadas, porque podrías agravar la fuga o dañar la instalación.

Ruido en compresor

El compresor es una de las piezas más importantes del aire acondicionado, su función es comprimir el refrigerante y permitir que el ciclo de frío funcione correctamente. Cuando el equipo trabaja con poco gas, el compresor puede verse obligado a funcionar en condiciones inadecuadas.

Esto va a generar ruidos extraños, vibraciones, zumbidos más fuertes de lo habitual o un funcionamiento irregular. Esto no siempre quiere decir que falta gas, pero cuando aparece junto con poca refrigeración, congelamiento o manchas de aceite suele ser lo que ocurre.

¿Es tóxico una fuga de gas de aire acondicionado?

Los sistemas actuales utilizan gases refrigerantes más seguros que los antiguos (como el R32 o el R410A), por lo que en condiciones normales, no son altamente tóxicos. Sin embargo, no son completamente inocuos, ya que una fuga en un espacio cerrado puede provocar síntomas como:

  • Mareos.
  • Dolor de cabeza.
  • Sensación de fatiga.

No es lo habitual, pero puede ocurrir si la concentración es elevada y la ventilación es deficiente y además, aunque el riesgo para la salud suele ser bajo, sí hay un impacto ambiental importante si estos gases se liberan a la atmósfera. Otra razón más para actuar rápido.

Qué puede causar una fuga de gas en tu aire acondicionado

Un aire acondicionado no debería perder gas por sí solo. Si ocurre, es porque hay algún fallo en el sistema, siendo estas las causas más habituales:

  • Mal ajuste o deterioro de las tuercas en las conexiones. Con el paso del tiempo, las uniones pueden aflojarse o desgastarse, permitiendo pequeñas fugas.
  • Soldaduras defectuosas o una instalación mal realizada, que pueden acabar generando microfugas.
  • Vibraciones o golpes por un uso continuo, sobre todo si no está bien instalado.
  • Deterioro del obús del compresor. Es una pieza pequeña pero muy importante y, si se degrada, puede provocar pérdidas de gas de forma progresiva.

Qué hacer si su aire acondicionado tiene una fuga de gas

Si crees que tu aire acondicionado pierde gas, lo más importante es que no te limites a recargar el refrigerante y ya, tendrás que detectar la fuga, repararla, realizar un vaciado y luego ya, podrás recargarlo.

Detección

Para localizar la fuga, se pueden utilizar diferentes métodos, siendo el más sencillo una revisión visual para buscar manchas de aceite. También hay que comprobar las conexiones, hacer pruebas de presión y utilizar un detector electrónico de fugas o aplicar algún producto para detectar escapes.

En muchos casos, la fuga aparece en conexiones accesibles, como las tuercas de la unidad interior o exterior. En otros casos, puede estar en una soldadura, una tubería oculta, una válvula o el propio equipo, por eso es importante realizar un diagnóstico completo.

Reparación

reparando aire acondicionado que pierde gas

La reparación de aire acondicionado varía dependiendo de la avería con la que nos encontremos. Por tanto, si el problema está en las tuercas, puede ser necesario ajustar correctamente la conexión, sustituir la tuerca, rehacer el abocardado de la tubería o cambiar algún elemento de sellado.

Si la fuga está en las tuberías, habrá que valorar si se puede reparar el tramo afectado o si conviene sustituirlo. Una tubería dañada, doblada, fisurada o mal instalada puede seguir dando problemas si solo se hace una reparación superficial.

En el caso de las soldaduras, un profesional cualificado deberá volver a soldarlo correctamente con las herramientas adecuadas, ya que el circuito frigorífico necesita trabajar con estanqueidad y limpieza interna. Si el problema es el obús, se tendrá que sustituirlo por uno nuevo, además de revisar las válvulas de servicio y comprobar que no haya más puntos de fuga.

Vaciado y recarga

Es importante realizar un vaciado del refrigerante para eliminar el aire y la humedad del circuito antes de introducir el gas. Esto es clave porque si no se realiza un buen vaciado, la humedad podrá afectar al rendimiento y provocar fallos internos.

Una vez realizado el vacío, se procede a la recarga del gas. Esta recarga debe hacerse con el tipo de refrigerante adecuado y en la cantidad exacta indicada por el fabricante.

Cómo recargar el gas del aire acondicionado una vez reparado

Una vez solucionada la fuga y con el vaciado del refrigerante hecho, ya se puede recargar el sistema. Como implica manipular gases refrigerantes, lo recomendable es que lo haga un profesional certificado. Estos son los pasos:

  1. Verificar que no ya no quedan fugas.
  2. Hacer un vaciado en el sistema.
  3. Introducir el gas con el tipo de refrigerante indicado, y con la cantidad exacta que se marque en sus especificaciones.
  4. Comprobar la presión.
  5. Hacer una prueba de funcionamiento para ver si se ha solucionado el problema.

Recuerda, cada equipo tiene un tipo de gas y una cantidad concreta, por lo que usar el incorrecto o en una proporción inadecuada puede afectar gravemente al rendimiento.

Qué pasa si un aire acondicionado trabaja sin gas

Cuando tu aire acondicionado pierde gas y trabaja con una cantidad insuficiente de refrigerante, va a funcionar en condiciones muy poco recomendables, y aunque parezca que no ocurre nada porque el aparato sigue encendiendo, internamente el sistema está muy forzado.

La primera consecuencia es la falta de refrigeración, haciendo que el equipo necesite más tiempo para enfriar y, aun así, pudiendo no conseguir la temperatura deseada. Por esto mismo, la segunda consecuencia es el aumento del consumo eléctrico, ya que tiene que funcionar más minutos u horas por no alcanzar fácilmente la temperatura marcada.

La tercera consecuencia es el riesgo de congelamiento. Al trabajar con presiones incorrectas, pueden formarse placas de hielo en la unidad interior o en las tuberías, lo que reduce todavía más el rendimiento y puede terminar bloqueando el paso del aire.

La consecuencia más grave es el daño al compresor, que necesita funcionar en unas condiciones concretas y, si trabaja con poco refrigerante, puede calentarse demasiado, lubricarse peor y sufrir desgaste prematuro. En casos extremos, puede averiarse por completo.

Riesgos de que tu aire acondicionado pierda gas

Dejar pasar el problema no es buena idea, una fuga de gas puede derivar en varias consecuencias:

  1. Problemas de salud leves, pudiendo aparecer mareos o dolor de cabeza en espacios cerrados.
  2. Aumento del consumo eléctrico, ya que el equipo trabaja más para conseguir menos frío.
  3. Avería del compresor, siendo una de las reparaciones más caras.
  4. Impacto ambiental. Aunque los gases actuales son más seguros, siguen teniendo efecto sobre el medio ambiente.

Por lo tanto, si tu aire acondicionado pierde gas no lo dejes pasar, no es un problema menor ni algo que se solucione recargando el sistema sin más.

Detectar los síntomas a tiempo, entender las causas y actuar correctamente puede ahorrarte dinero, molestias y una avería mayor y, si tienes dudas, lo mejor que puedes hacer es contar con un técnico especializado que revise el equipo y lo deje en condiciones óptimas.

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