Qué es el suelo radiante y qué ventajas tiene

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que es el suelo radiante
Índice de Contenidos

El suelo radiante es un sistema de climatización instalado bajo el pavimento que distribuye el calor de manera uniforme por toda la superficie de una estancia. En lugar de calentar principalmente el aire desde un punto concreto, como ocurre con los radiadores, convierte prácticamente todo el suelo en un gran emisor térmico.

Esta forma de climatizar permite trabajar con temperaturas relativamente bajas y conseguir un confort muy uniforme en toda la vivienda. Además, si es un sistema hidráulico compatible con refrigeración, también puede actuar como suelo refrescante, capaz de ayudar a reducir la temperatura de la vivienda durante el verano.

Distribuye de forma uniforme el calor sin ningún radiador visible y de forma silenciosa, pudiendo combinarlo con aerotermia y con unas temperaturas de impulsión relativamente bajas. Pero ¿Cómo consigue calentar toda una vivienda desde el suelo? Vamos a verlo.

Cómo funciona el suelo radiante

funcionamiento suelo radiante

En los sistemas hidráulicos, bajo el suelo se instala una red de tuberías por las que circula agua caliente. Estas tuberías transmiten el calor hacia las diferentes capas del pavimento y, finalmente, hacia las habitaciones. A diferencia de un radiador convencional, que concentra una temperatura elevada en una superficie relativamente pequeña, el suelo radiante utiliza una superficie de emisión enorme.

El suelo radiante puede trabajar habitualmente con temperaturas de impulsión mucho más bajas, dependiendo del diseño de la instalación y de las necesidades térmicas de la vivienda. Además, el aire caliente tiende a ascender de manera natural, creando una sensación especialmente agradable en invierno.

En el caso del suelo radiante eléctrico, el principio es similar, aunque en lugar de circular agua caliente bajo el pavimento se utilizan resistencias o elementos eléctricos calefactores.

Tipos de suelo radiante

Existen principalmente dos tipos de suelo radiante, el hidráulico y el eléctrico, y tendrás que elegir uno u otro dependiendo del tamaño de tu vivienda, horas de utilización, presupuesto disponible y el resistema de generación térmica que queramos utilizar.

Hidráulico

Este tipo de sistema utiliza una red de tuberías instaladas bajo el pavimento, por las que circulan agua caliente (o fría) que transmite energía al suelo y, desde ahí, al resto de la habitación.

Normalmente, la instalación de suelo radiante se divide en diferentes circuitos conectados a colectores. Esto permite organizar las distintas zonas de la vivienda y, con una regulación adecuada, controlar la temperatura por habitaciones o sectores.

Una de sus grandes ventajas es que puede combinarse con distintos generadores de calor, aunque actualmente una de las combinaciones más interesantes es suelo radiante con aerotermia. La razón es sencilla, y es que ambos sistemas trabajan especialmente bien utilizando agua a temperaturas relativamente bajas.

Eléctrico

El suelo radiante eléctrico sustituye las tuberías de agua por elementos calefactores eléctricos instalados bajo el pavimento. Pueden utilizarse cables, mallas calefactoras u otros sistemas eléctricos diseñados específicamente para este tipo de instalación.

Su principal ventaja es que la instalación puede resultar más sencilla, especialmente en superficies relativamente pequeñas. Por ejemplo, puede tener sentido en pequeñas reformas, segundas residencias con un uso puntual, o en una casa de pocos metros cuadrados.

Además, no necesita instalar tuberías, colectores ni un generador de agua caliente para calefacción. Sin embargo, si hay que climatizar una vivienda completa durante muchas horas al día, hay que prestar especial atención al coste de funcionamiento, ya que el sistema obtiene directamente el calor a partir de electricidad mediante resistencias.

Ventajas y desventajas del suelo radiante

Ventajas

Una de sus mayores ventajas es el confort térmico, ya que al utilizar prácticamente toda la superficie del suelo como emisor, la temperatura se distribuye de una forma mucho más uniforme que con sistemas localizados. Así pues, podemos destacar:

  1. Una distribución uniforme del calor. Se reducen las diferencias importantes de temperatura entre distintas zonas de una habitación.
  2. Excelente combinación con aerotermia. Una bomba de calor suele alcanzar buenos niveles de eficiencia cuando trabaja con temperaturas de impulsión moderadas.
  3. Mayor libertad para decorar.
  4. Es totalmente silencioso.
  5. Confort agradable. Mantener el pavimento ligeramente templado es bastante cómodo en invierno.
  6. Posibilidad de refrigeración. Se puede utilizar el mismo circuito como suelo refrescante en verano.
  7. Ahorro energético. Trabaja a unos 35ºC frente a los 70-80ºC del radiador normal, así que reduces bastante tu consumo, entre un 30 y un 80%, sobre todo combinado con una energía renovable.

Desventajas

La principal desventaja del suelo radiante es su coste de instalación inicial, ya que hay que instalar tuberías o elementos calefactores bajo prácticamente toda la superficie que queremos climatizar. Puede que haya que levantar el pavimento, instalar aislamiento, colocar los circuitos, etc.

Estos son sus inconvenientes:

  1. Inversión inicial elevada.
  2. Respuesta térmica generalmente más lenta.
  3. Mayor dificultad para realizar modificaciones posteriores.

Ten en cuenta que el suelo radiante no está hecho para encenderlo y conseguir una sensación de calor inmediata, se debe calentar primero las capas que se encuentran encima de los circuitos antes de que la energía llegue completamente a la habitación.

Por ese motivo funciona mejor cuando se mantiene una temperatura relativamente estable durante periodos prolongados. Dicho esto, también habría que elegir correctamente el pavimento, ya que algunos materiales transmiten el calor mejor que otros.

FAQs

¿Cuánto suele costar el suelo radiante?

Como orientación, un suelo radiante hidráulico puede situarse aproximadamente entre 40 y 85 € por metro cuadrado, mientras que un suelo radiante eléctrico puede encontrarse alrededor de 45 y 60 € por metro cuadrado.

A esto, se le puede acabar sumando algún coste extra, como el mortero autonivelante, generador de calor (si lo instalas con aerotermia), colectores y armarios, termostatos y regulación por estancia.

¿Qué gasta más, suelo radiante o radiadores?

En términos generales, un sistema de suelo radiante hidráulico consumirá menos energía que una instalación tradicional de radiadores, especialmente cuando se combina con un generador eficiente de baja temperatura como la aerotermia.

El suelo radiante dispone de una superficie enorme para transmitir calor, por lo que puede hacerlo utilizando agua a temperaturas relativamente moderadas, mientras que los radiadores tienen que concentrar la emisión térmica en una superficie mucho menor, y en muchas instalaciones trabajan con temperaturas de agua más elevadas.

¿Cuánto tarda en calentar una casa con suelo radiante?

Suele tardar entre 2 y 12 horas en alcanzar la temperatura que queramos al encenderlo desde frío, ya que es algo que depende bastante del aislamiento, el tamaño de la casa y si la base es hidráulica o eléctrica.

Por esto mismo, en lugar de apagarlo completamente cada vez que salimos unas pocas horas de casa, suele resultar más práctico utilizar una regulación estable y programada, ajustando la temperatura según los horarios y aprovechando la inercia del edificio.

¿A qué temperatura poner el suelo refrescante?

Como referencia, deberías tener la temperatura de lagua a unos 15-18ºC, mientras que la temperatura ambiente del termostato a unos 24-25ºC. Con esto en mente, la temperatura superficial del suelo no debe bajar de 19ºC.

Para el invierno, el suelo radiante deberá tener la temperatura del agua entre 30ºC y 35ºC. En cuanto al termostato, debería estar alrededor de 22ºC, ya que la sensación térmica será aún más cálida. La superficie del suelo deberá estar entre 24ºC y 27ºC.

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